I.E.S. La Aldea

El Municipio

  • Categoría: General
  • Publicado el Martes, 20 Septiembre 2005 00:00
  • Escrito por Francisco Suárez Moreno
                  BREVE HISTORIA DE LA ALDEA DE SAN NICOLÁS
                                             Francisco Suárez Moreno


          Valle de La Aldea, desembocadura, 
  situación del yacimiento arqueológico de Los Caserones

Prehistoria
Las raíces más profundas de la historia de este municipio arrancan de la sociedad aborigen. En sus valles se hallaban establecidos desde tiempos muy lejanos dispersos poblados aborígenes, en algunos de los cuales se ha  datado una antigüedad de al menos del siglo I de nuestra era. Conformaban diversos modelos de asentamientos humanos tanto en cuevas-habitación como en casas de piedra de planta interior cruciforme y exterior ovalada.
 El principal núcleo habitado, de carácter protourbano, se situaba en las proximidades de la desembocadura del bco. de La Aldea,  conocido hoy como el amplio yacimiento arqueológico de Los Caserones, Bocabarranco, La Caletilla y Lomo de los Caserones. En esta zona, y a finales del siglo XIX, V. Grau Basas contabilizó  cerca de mil viviendas, además de varios túmulos funerarios y otros monumentos.
Constituía un territorio con excelentes condiciones ecológicas para el desarrollo de una comunidad aborigen dependiente del guanartemato de Gáldar. Su economía halló en los depósitos sedimentarios del valle, y en las terrazas de su red de barranquillos y de los valles de Tasarte y Tasartico, excelentes suelos para las sementeras de cebada, el alimento principal de la sociedad aborigen, complementando con la producción ganadera generada gracias a los extensos pastizales para los ganados de cabras y ovejas.

La costa ofrecía posibilidades para la actividad pesquera, con técnicas diversas como pudo ser probablemente la embarbasca o pesca en los charcos costeros narcotizando a los peces con euforbias,  costumbre que se mantuvo siglos después de la Conquista y que debió ser el origen de  la actual y renombrada Fiesta de El Charco, a celebrar cada 11 de septiembre.

 La riqueza que podía ofrecer la Isla tanto en  hombres para la esclavitud como en orchillas y otros bienes atrajeron a los primeros navegantes atlánticos, catalanes, mallorquines, andaluces y lusitanos-- quienes desde mediados del siglo XIV comienzan a a llegar a ella, tanto para el infame comercio esclavista, como para  intercambiar con los jefes indígenas orchilla y sangre de drago a cambio de mercancías europeas, especialmente de útiles de hierro.

En este contexto histórico y con planes evangelizadores, los mallorquines establecieron en la playa de La Aldea una misión, donde erigieron en una cueva costera una ermita en honor a San Nicolás de Tolentino, con la colocación de una imagen de piedra toscamente labrada, cuyo nombre sustituirá más tarde al hoy desconocido topónimo aborigen de este valle. De ahí la advocación religiosa y el topónimo popular de La Aldea de San Nicolás, nominación de este territorio desde tan lejana fecha hasta la actualidad.

Cuando comenzó la Guerra de Canaria, iniciada por los castellanos para conquistar a esta isla,  por iniciativa de los Reyes Católicos (1478-1483), esta zona alejada y montañosa sirvió de refugio a los canarios con lo que se convirtió en  un centro de operaciones militares. Y, en la fortaleza natural de Ajodar, probablemente ubicada en la actual montaña de Los Hogarzos (1.010 m), la resistencia canaria infligió una humillante derrota al ejército invasor, en el invierno de 1483, con la muerte del capitán Miguel de Mújica y su compañía de 200 ballesteros vizcainos que habían sido traídos de la Guerra de Granada, para acabar con la Conquista.

Logo_COLOR_Gobierno_ConsejeriaEducacion_15-19.png

cofinanciacion_europea.jpg

OfertaEducativaescuela oficial de idiomas

Breves

ProIDEAC